Precios hoteleros en FITUR: demanda, tarifas y alojamiento en Madrid

precios hoteleros en fitur

Precios hoteleros en Fitur

Si estás pensando en viajar a Madrid durante FITUR, te interesa saber que los precios hoteleros se disparan en esos días y que la disponibilidad se complica bastante. La capital se convierte en el epicentro mundial del turismo y eso se nota, y mucho, en las tarifas, en la antelación con la que se reserva y en la duración de las estancias.

En los últimos años, los datos de diferentes proveedores tecnológicos y cadenas hoteleras muestran subidas claras en las tarifas medias diarias (ADR), una planificación mucho mayor por parte del viajero y un cambio de comportamiento tanto del público profesional como del visitante general. Vamos a desgranar cómo se mueven los precios hoteleros en FITUR, qué diferencias hay según el perfil de viajero y qué opciones de alojamiento tienes para sacar el máximo partido a tu viaje.

Cómo impacta FITUR en los precios hoteleros de Madrid

FITUR provoca cada año un auténtico efecto dominó en el alojamiento madrileño, con incrementos notables en el precio medio de las habitaciones y un comportamiento de la demanda muy diferente al del resto del invierno. Las principales herramientas de revenue management coinciden en que la feria tensiona la oferta de la ciudad y obliga a los hoteles a ajustar sus estrategias de pricing casi al minuto.

Según los datos de SiteMinder para la edición de FITUR 2026, las reservas hoteleras en Madrid durante los días de la feria han crecido un 6,13% respecto al año anterior, lo que ya anticipa un escenario de alta ocupación. A esa mayor demanda se suma un aumento de precios del 5,3%, consolidando una tendencia alcista que lleva varias ediciones repitiéndose.

La tarifa media diaria (ADR) durante esos días alcanza los 425 euros por noche, frente a los 404 euros que se registraron en FITUR 2025. Es decir, la ciudad absorbe más reservas y, aun así, consigue mantener un contexto de precios altos, reforzado por la presión sobre la oferta hotelera cercana a IFEMA y al aeropuerto.

Otro estudio, en este caso de RateGain, amplia el foco a la semana de FITUR en la Comunidad de Madrid y cifra el incremento acumulado de los precios hoteleros en un 20% en dos años. Su análisis sitúa el ADR medio en 186 euros en 2026, frente a los 153 euros de 2024, lo que confirma que la feria ha empujado el listón de precios hacia arriba, no solo en la ciudad sino también en municipios del entorno.

Más allá del precio, estos datos muestran que la demanda de alojamiento vinculada a FITUR es cada vez más sólida, predecible y dispuesta a pagar tarifas altas a cambio de buena ubicación, servicios y flexibilidad. Esto obliga a los hoteles a ser muy finos en su revenue management para no perder oportunidades de ingreso ni caer en sobreventas.

Diferencias de precio entre días profesionales y días de público general

Una de las claves para entender los precios hoteleros en FITUR es que no todos los días de la feria se comportan igual. Los patrones de reserva y las tarifas varían según se trate de jornadas profesionales o de días abiertos al público general, y los datos de SiteMinder lo dejan muy claro.

Si se comparan las estancias del 20 al 24 de enero de 2026 con las del 21 al 25 de enero de 2025 (en ambos casos de miércoles a domingo), se observa que en la fase profesional (20, 21 y 22 de enero) las reservas crecen un 4,7% respecto a 2025. Sin embargo, el incremento de precios es muy moderado: apenas un 0,27%, pasando de un ADR de 441 a 443 euros.

Esto indica que el viajero profesional de FITUR es más previsible, menos sensible al precio y prioriza la ubicación y los servicios. Las empresas suelen bloquear cupos o reservar con cierta antelación, lo que permite a los hoteles mantener una estabilidad tarifaria, sin necesidad de incrementos agresivos de última hora en esas jornadas iniciales.

La película cambia en los días abiertos al público general (23 y 24 de enero), donde se concentra el mayor dinamismo de la feria. Para esas fechas, el análisis de SiteMinder registra un aumento de las reservas del 8,3% y, sobre todo, una escalada mucho más intensa de los precios: un 11,7% más, pasando de 351 a 393 euros de ADR.

En este tramo, el viajero es más diverso: aficionados a los viajes, familias, curiosos y público local que aprovecha el fin de semana para escaparse a FITUR y, de paso, hacer turismo urbano por Madrid. Esa mezcla de perfiles incrementa la presión sobre la oferta hotelera de gama media y céntrica, que suele disparar precios ante la fuerte demanda de última hora.

En definitiva, los días profesionales concentran un negocio más corporativo, con precios ya altos pero estables, mientras que el fin de semana abierto al público dispara la ocupación y sirve de excusa para elevar aún más las tarifas, sobre todo en los establecimientos mejor ubicados respecto a IFEMA y las principales zonas de ocio.

Cambios en la duración de las estancias y la antelación de la reserva

FITUR no solo afecta al precio: también está transformando la manera en que los viajeros planifican su visita a Madrid. Los últimos datos apuntan a estancias más largas y una reserva mucho más anticipada, dos factores que dan más margen de maniobra a los hoteles… pero también exigen una estrategia bien pensada.

De acuerdo con SiteMinder, la duración media de las estancias vinculadas a FITUR 2026 ha aumentado un 17,48%, pasando de 1,59 días en 2025 a 1,87 días. Aunque pueda parecer una diferencia pequeña, supone que muchos visitantes deciden añadir una noche extra para conocer mejor la ciudad, reunirse con contactos fuera de la feria o alargar su escapada de ocio.

En paralelo, la antelación media de la reserva crece un 16,69%, desde 41,13 días a casi 48 días. Esto significa que casi siete semanas antes de la feria ya hay una cantidad importante de habitaciones comprometidas, lo que refuerza la posición de los hoteles a la hora de ajustar sus tarifas y disponibilidad.

El estudio de RateGain, con una ventana temporal más amplia y centrado en la semana de FITUR en la Comunidad de Madrid, muestra una tendencia aún más radical: la antelación media ha pasado de 11 días en 2024 a 69 días en 2026, multiplicándose por seis. En 2025, la media se situaba en 17,5 días, de modo que el salto ha sido especialmente fuerte de una edición a otra.

Este comportamiento pone de manifiesto un cambio de mentalidad del viajero: quien viene a FITUR ya no espera al último momento, reserva con mucha antelación para asegurarse buenas tarifas y variedad de opciones, sobre todo en hoteles cercanos a IFEMA o con buenas conexiones de transporte. A la vez, la duración media de las estancias en este estudio pasa de 2,7 noches en 2024 a 4 noches en 2026, lo que refleja un interés creciente por aprovechar la visita más allá de la feria.

Para los hoteles, este escenario implica una doble lectura: por un lado, hay mayor visibilidad y capacidad de planificación gracias a las reservas anticipadas; por otro, es imprescindible vigilar los precios en tiempo real, jugar con las restricciones de estancia mínima y afinar la segmentación entre cliente corporativo, MICE y ocio para maximizar el ingreso por habitación disponible.

FITUR, la feria y su influencia global en el turismo

Entender los precios hoteleros en FITUR también pasa por comprender la magnitud del evento y el impacto que tiene en Madrid. La Feria Internacional de Turismo se celebra en IFEMA (Feria de Madrid) normalmente entre finales de enero y principios de febrero, aprovechando el fin de semana más próximo para abrir sus puertas al público general.

La feria se extiende durante cinco días, de miércoles a domingo. Los tres primeros (de 10:00 a 19:00) están reservados a profesionales del sector turístico: touroperadores, agencias de viajes, compañías de transporte, empresas hoteleras, firmas de ocio y cultura, empresas de servicios, turismo residencial, medios de comunicación, organismos oficiales españoles y extranjeros, asociaciones profesionales y agentes especializados en incentivos, reuniones, congresos y formación.

Los dos últimos días, sábado y domingo, el horario se amplía de 10:00 a 20:00 y la feria se abre al público en general, que acude para descubrir destinos, ofertas y experiencias de viaje. Es en ese tramo cuando se nota especialmente el tirón en los precios de los hoteles más céntricos y de aquellos que facilitan combinar la visita a FITUR con planes de ocio por la ciudad.

En su 46ª edición, la feria prevé reunir 10.000 empresas de 161 países y 111 representaciones oficiales, consolidándose como una de las grandes citas del calendario turístico mundial. Según datos del Ayuntamiento de Madrid, el impacto económico para la ciudad supera los 500 millones de euros, impulsando no solo el alojamiento, sino también la restauración, el comercio, el transporte y la oferta cultural.

FITUR cuenta con servicios internos pensados para facilitar la visita: sala infantil, servicio médico, bares, restaurantes y autoservicio, además de una potente infraestructura expositiva repartida en varios pabellones. El acceso en transporte público es muy cómodo, especialmente mediante la línea de metro que llega hasta Campo de las Naciones (actual Feria de Madrid), lo que convierte en especialmente atractivos los hoteles bien conectados con esta estación.

En la edición en la que México figura como país invitado, se refuerza la relación estratégica entre este mercado emisor y Madrid, donde ya se sitúa como el quinto país de origen de turistas. Este tipo de colaboraciones incrementa el número de delegaciones, eventos paralelos y actos oficiales, lo que vuelve a trasladarse, de forma indirecta, al comportamiento de los precios hoteleros durante la feria.

Dónde alojarse en Madrid durante FITUR: negocios y ocio a la vez

La elección del hotel durante FITUR es clave para cuadrar tiempos, reuniones y ratos de descanso. Madrid ofrece una gama muy amplia de alojamientos, desde establecimientos de aeropuerto a hoteles boutique en pleno centro, pasando por hoteles de negocios junto a las principales vías de acceso a IFEMA.

Un ejemplo claro de hotel enfocado a combinar trabajo y ocio es el Sercotel Alcalá 611, situado en la calle Alcalá 611 de Madrid, a unos 8,6 km del centro. Este establecimiento de 4 estrellas se presenta como un refugio cómodo tanto para quien viaja por negocios como para quien quiere aprovechar la feria para hacer turismo por la ciudad.

Su ubicación es especialmente interesante para visitantes de FITUR: se encuentra muy cerca de IFEMA y del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, y a apenas cinco minutos en coche de la M-40, una de las grandes arterias de circunvalación de la capital. Esto permite acceder con facilidad tanto al recinto ferial como a cualquier zona de Madrid, incluyendo el centro histórico.

Para los aficionados al fútbol, el hotel tiene un aliciente añadido: el estadio Cívitas Metropolitano (antiguo Wanda Metropolitano) se encuentra a solo 2 kilómetros, lo que hace muy fácil combinar una jornada intensa en FITUR con una noche de partido si el calendario acompaña. Además, el propio hotel facilita entradas para distintos espectáculos y excursiones, lo que simplifica la organización del tiempo libre.

El Sercotel Alcalá 611 está pensado también para viajes en familia y estancias con mascota. Ofrece servicio de canguro bajo petición, para quienes viajan con niños pequeños y necesitan un respiro, y admite animales de compañía, siempre avisando con antelación para que todo esté preparado a su llegada. Esto convierte al hotel en una opción versátil para quienes alargan su estancia más allá de los días estrictos de feria.

Sus 94 habitaciones son amplias y luminosas, con un ambiente tranquilo y una cuidada luz natural que ayuda a desconectar después de una jornada de reuniones. Las camas cuentan con carta de almohadas, un detalle que se agradece especialmente cuando se encadenan varios días intensos de feria y eventos nocturnos.

Servicios clave en hoteles recomendados para FITUR

Más allá de la ubicación, durante FITUR se valoran especialmente los servicios que facilitan el día a día del viajero profesional: buen desayuno, wifi potente, espacios de trabajo, gimnasio para desconectar y horarios flexibles de entrada y salida.

En el caso del Sercotel Alcalá 611, el día arranca con un completo desayuno buffet, variado y abundante, ideal para afrontar las horas de feria sin preocuparse demasiado por la comida. Después, el huésped puede optar por una sesión rápida de ejercicio en el gimnasio del hotel o, en los meses de verano, por un chapuzón en su piscina exterior.

Durante la temporada estival, el solárium se convierte en un rincón especialmente apetecible para disfrutar de un rato de lectura o de un buen cóctel. Un detalle curioso es su “Olvidoteca”, un espacio donde el hotel reúne libros que otros huéspedes se han ido dejando atrás y que ahora cualquiera puede aprovechar.

La parte gastronómica se completa con un bar-restaurante que ofrece platos sabrosos y sencillos, pensados tanto para una comida rápida entre reuniones como para una cena relajada a última hora. Al tratarse de días en los que el tiempo es oro, contar con un buen servicio de restauración en el propio hotel es un plus nada menor.

El hotel también dispone de un salón para eventos, reuniones corporativas y celebraciones privadas, con grandes ventanales que aportan luz natural, equipamiento tecnológico y acceso a una terraza exterior. Esta combinación lo hace útil tanto para encuentros de trabajo paralelos a FITUR como para pequeños banquetes o reuniones de equipo.

Para quienes temen el momento de dejar la habitación, el establecimiento suele ofrecer opciones de late check out hasta las 14:00 horas (según disponibilidad), lo que facilita cuadrar el último día de feria o una reunión final sin la urgencia de abandonar la habitación demasiado pronto. Además, cuenta con parking privado, lo que es especialmente útil para quienes se mueven en coche propio o de alquiler.

Hoteles colaboradores y opciones cercanas a IFEMA

FITUR cuenta con un acuerdo con la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid para poner a disposición de los asistentes una red de hoteles colaboradores repartidos por distintos puntos estratégicos de la ciudad. En la sección oficial de la feria se puede consultar la ubicación de estos alojamientos, su contacto y la información de interés necesaria para elegir con criterio.

Este listado facilita que el visitante pueda preparar su estancia con tiempo y ajustarla a su presupuesto, comparando hoteles cercanos a IFEMA, a Barajas, a las principales vías de circunvalación o al centro histórico. Al tratarse de un grupo de hoteles que colaboran directamente con la organización, suelen ofrecer servicios adaptados al público profesional de la feria.

Entre las cadenas con presencia destacada se encuentra B&B HOTELS, que propone varias alternativas muy prácticas para FITUR. Por un lado, los hoteles B&B HOTEL Madrid Aeropuerto T1 T2 T3 y B&B HOTEL Madrid Aeropuerto T4 se posicionan como opciones ideales para quienes priorizan la proximidad al aeropuerto y al recinto ferial.

Estos alojamientos ofrecen conexiones rápidas con IFEMA, wifi de alta velocidad y desayuno buffet, tres pilares básicos para el viajero de negocios. Su ubicación, a pocos minutos en coche o transporte público del recinto, reduce mucho los tiempos de desplazamiento, algo que se agradece cuando la agenda está a tope de reuniones y presentaciones.

Por otro lado, B&B HOTELS cuenta con hoteles en pleno corazón de la ciudad, como B&B HOTEL Madrid Centro Plaza Mayor, B&B HOTEL Madrid Centro Puerta del Sol y B&B HOTEL Madrid Centro Fuencarral 52. Estos establecimientos permiten combinar FITUR con la vida nocturna y cultural madrileña, ofreciendo habitaciones modernas y acogedoras, recepción 24 horas y una ubicación privilegiada para salir a cenar, ir al teatro o alargar la noche.

La cadena complementa su propuesta con salas de reuniones equipadas con tecnología de última generación, espacios para networking y una atención personalizada orientada a los profesionales del turismo. Esta mezcla de servicios corporativos y ambiente desenfadado los convierte en una base de operaciones flexible durante los días de feria.

Promociones y códigos vinculados a FITUR

El tirón de FITUR no solo se nota en los precios de los hoteles de Madrid, también se utiliza como reclamo promocional por parte de cadenas y complejos en otros destinos. Algunas aprovechan la feria para lanzar campañas específicas con códigos de descuento y ventajas añadidas para estancias posteriores.

Un ejemplo es la promoción vinculada al código FITUR de una cadena vacacional como Magic Cristal Park, que anima a utilizar ese código promocional hasta el 25 de enero para obtener un 5% de descuento adicional al reservar habitación y régimen favorito, con la idea de disfrutar de unas vacaciones de invierno o verano al mejor precio.

Esta oferta concreta se aplica a periodos de estancia bien definidos: del 20 de marzo al 1 de abril, del 6 al 12 de abril o del 11 de mayo al 17 de junio. Es decir, se usa la visibilidad y el tráfico generado por FITUR para impulsar reservas en la temporada de Semana Santa y en la primavera, cuando la demanda turística empieza a calentarse en destinos de sol y playa.

Si el cliente opta por el régimen Ultra Todo Incluido, disfruta de ventajas como buffets y snacks variados, bebidas premium con reposición diaria de minibar (previo formulario), consumiciones y brunch para estancias de 4 a 6 noches o comida/cena especial en el Magic Beach Club para estancias a partir de 7 noches.

Además, se ofrece un pack de excursiones a partir de 4 noches, la posibilidad de visitar otros hoteles de la cadena y otros servicios sujetos a calendario y disponibilidad. Todo ello bajo el paraguas del eslogan de vacaciones Ultra Todo Incluido muy cerca de la playa, utilizando el tirón de FITUR para captar al cliente que ya está pensando en su siguiente escapada.

La oferta se completa con la posibilidad de contratar hotel + transporte + experiencias a través de la plataforma Holidays by Magic, donde se destacan ventajas como mejor precio garantizado, acceso a habitaciones exclusivas, transfer gratuito desde el aeropuerto de Alicante o la estación de RENFE y garantía de precio protegido. Aunque no esté directamente en Madrid, este tipo de acciones demuestran cómo FITUR funciona como escaparate perfecto para lanzar campañas ligadas a precios y paquetes turísticos.

Curva de precios y segmentación por categoría hotelera

Los patrones de precios que se observan en FITUR guardan cierta similitud con la forma en que evolucionan las tarifas en otros destinos y periodos de alta demanda, como por ejemplo la Semana Santa en lugares de sol y playa. Los datos sobre Gran Canaria ilustran bien cómo se mueve el mercado por segmentos y mercados emisores.

En el caso de los vuelos de solo ida hacia la isla, la curva de precios muestra un pico crítico en la semana del 30 de marzo al 6 de abril (Semana Santa). El mercado de Noruega lidera el coste de entrada, con tarifas medias de 350-380 euros en ese punto álgido, seguido de Alemania, que se estabiliza en torno a los 250 euros.

El mercado británico presenta una volatilidad menor, con precios que oscilan entre 150 y 200 euros, mientras que la conectividad con la España peninsular resulta la más competitiva, con un suelo de 80-110 euros fuera de las fechas festivas de abril. A partir del 4 de mayo, se observa una corrección generalizada a la baja en todos los mercados emisores, de entre el 15% y el 22%.

En cuanto al alojamiento, el segmento de lujo mantiene una política de precios agresiva pero estable, con una media de 320-340 euros por noche en habitación doble. El techo de gasto se alcanza de nuevo en la semana del 30 de marzo, cuando el ADR supera los 350 euros. A diferencia de otros segmentos, los hoteles de 5 estrellas no muestran una caída significativa en mayo, manteniendo un suelo firme de 310 euros, lo que refleja una demanda inelástica y una ocupación estructuralmente alta en el sur de la isla.

Los establecimientos de 4 estrellas presentan la mayor fluctuación tarifaria: comienzan marzo en 210-220 euros, suben hasta los 250 euros durante la semana del 6 de abril y luego ajustan de forma drástica en la segunda quincena de mayo, situándose alrededor de los 180 euros. Esa diferencia de 70 euros entre máximo y mínimo en el trimestre representa una ventana clara para la turoperación de última hora a partir del 11 de mayo.

La oferta de 3 estrellas muestra una resistencia notable a la bajada de precios, con un rango estrecho entre 140 y 170 euros. El pico de abril eleva el coste a unos 175 euros, pero lo más relevante es que se mantienen por encima de 130 euros durante todo mayo, eliminando prácticamente las tarifas por debajo de 100 euros que solían verse años atrás en las OTA para este tipo de producto estándar.

Estos ejemplos ayudan a entender que lo que ocurre con los precios hoteleros durante FITUR en Madrid no es un fenómeno aislado, sino una manifestación más de cómo los eventos de alta demanda y los picos estacionales permiten a los hoteles reposicionar su punto de equilibrio, recortar las ofertas agresivas y consolidar niveles de ADR más altos y sostenibles.

Comportamiento del viajero y retos de revenue management

El contexto descrito por SiteMinder y RateGain, sumado a las estrategias de diferentes cadenas, refleja un nuevo perfil de viajero que reserva con más antelación, se queda más noches y busca experiencias de mayor valor añadido en torno a FITUR. Ya no basta con ofrecer una cama y buen wifi; el cliente espera un paquete global que integre negocio, ocio y servicios complementarios.

Para empresas como RateGain, estos patrones obligan a los hoteles a replantear sus estrategias de pricing y revenue management. Se trata de capturar el máximo valor posible utilizando datos en tiempo real, ajustando tarifas por día, segmento, canal y duración de la estancia, y evitando tanto el “quedarse corto” de precio como el sobredimensionar las tarifas hasta el punto de frenar la demanda.

El hecho de que la antelación media haya crecido de forma tan notable, y que las estancias se alarguen, invita a trabajar con tarifas escalonadas, restricciones de estancia mínima y ofertas específicas para reservas anticipadas. A la vez, es necesario cuidar al segmento corporativo recurrente, que valora la estabilidad y la previsibilidad, frente al cliente ocasional que llega al calor del fin de semana abierto al público.

También hay un componente claro de cross-selling y up-selling: vender experiencias extra, entradas, traslados, visitas guiadas o actividades culturales puede marcar la diferencia en el RevPAR total, especialmente cuando los márgenes de subida de precio puro en la habitación empiezan a encontrar techo por sensibilidad del mercado.

En esta nueva realidad, los hoteles que se posicionan mejor durante FITUR son aquellos capaces de adaptar su propuesta a perfiles muy distintos: directivos de grandes cadenas turísticas, agentes de viajes minoristas, periodistas especializados, amantes de los viajes, familias y público local que se acerca a la feria por curiosidad. Cada uno de ellos responde de forma diferente a la ubicación, los servicios y el precio.

En conjunto, todo este entramado de datos, comportamientos y estrategias dibuja un escenario en el que Madrid aprovecha FITUR para consolidar precios hoteleros más altos, aumentar la duración media de las estancias y atraer a un viajero cada vez más planificador y exigente, mientras los hoteles ajustan al milímetro sus políticas de revenue para no dejar escapar ninguna oportunidad en una de las semanas más importantes del calendario turístico.

Guía completa para organizar viajes de negocio eficaces

viajes de negocio

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Los viajes de negocio se han convertido en una pieza clave para que muchas empresas crezcan, cierren acuerdos y mantengan equipos deslocalizados bien conectados. Lejos de ser un simple trayecto de punto A a punto B, implican coordinar personas, tiempos, presupuesto, bienestar del viajero y objetivos corporativos muy concretos.

A la hora de organizar estos desplazamientos, no basta con reservar vuelos y un hotel cualquiera. Hablamos de diseñar una experiencia completa que permita aprovechar cada minuto, minimizar imprevistos y, a la vez, cuidar la salud física y mental de quien viaja. Con una buena estrategia, los viajes corporativos dejan de ser una fuente de estrés para convertirse en una inversión rentable de tiempo y dinero.

Qué es un viaje de negocios y cuál es su contexto actual

Un viaje de negocios es todo desplazamiento nacional o internacional que se realiza por motivos profesionales y cuyos gastos asume la empresa: transporte, alojamiento, dietas, traslados locales, seguros y otros costes relacionados. El objetivo puede ir desde asistir a una feria o congreso hasta visitar clientes, proveedores o sedes de la propia compañía.

En los últimos años, el volumen de viajes corporativos ha vuelto a crecer tras el parón de la pandemia. Para hacerse una idea, solo en los seis primeros meses de 2022 se registraron alrededor de 10 millones de viajes de negocios, una cifra ligeramente por debajo de los niveles previos (en torno a 11 millones), pero que confirma que sigue siendo un mercado potente y con recorrido.

Este incremento se explica en parte porque el teletrabajo y los equipos distribuidos han cambiado las reglas del juego. Cada vez más compañías cuentan con profesionales trabajando desde otras ciudades o incluso otros países, lo que hace necesarios viajes de integración, cohesión de equipo y refuerzo de la cultura corporativa, además de las tradicionales visitas comerciales.

También han ganado peso los viajes de negocio con un componente de teambuilding u ocio corporativo, en los que se mezclan reuniones, formaciones internas y actividades más distendidas para reforzar vínculos. Esta combinación obliga a planificar con mayor detalle el destino, las actividades y los tiempos de descanso.

Ventajas y particularidades de viajar en avión privado en negocios

La aviación de negocios se ha ido democratizando y, aunque todavía se percibe como algo elitista, puede ser una opción muy competitiva según el tipo de viaje. Volar en jet privado permite despegar pocas horas después de la reserva, adaptar rutas, horarios y aeropuertos y, sobre todo, reducir de forma drástica los tiempos muertos asociados a la aviación comercial.

Una de las grandes ventajas es el ahorro de tiempo operativo. Al usar aeropuertos más pequeños y terminales ejecutivas, los tiempos de espera previos al vuelo se reducen a unos minutos, frente a las horas de antelación habituales en vuelos comerciales. Esto facilita, por ejemplo, hacer una ida y vuelta en el día para una sola reunión importante, evitando noches de hotel y desplazamientos extra.

Estudios del sector apuntan a que se pueden ahorrar hasta cinco horas en un solo viaje si se opta por la aviación privada. La EBAA (Asociación Europea de Aviación de Negocios) ha calculado que las pymes que utilizan con frecuencia estos servicios pueden recuperar del orden de 57 jornadas laborales al año gracias a esta optimización de tiempos.

Además, los aviones de negocios están pensados para trabajar durante el trayecto: cabinas cómodas, conectividad, mesas amplias y privacidad para reuniones a bordo. Datos de la NBAA (National Business Aviation Association) indican que los usuarios de aviación privada dedican la mayor parte del tiempo de vuelo a tareas productivas, incluidas reuniones con clientes o equipo, lo que convierte al avión en una auténtica oficina en el aire.

Empresas especializadas como AEROAFFAIRES ofrecen soluciones integrales de vuelo privado para viajes corporativos, incluyendo la elección del tipo de aeronave más adecuado, coordinación de vuelos en grupo para seminarios o ferias y servicios añadidos como helicópteros o coches con chófer para traslados puerta a puerta. Su valor añadido está en la flexibilidad horaria, el apoyo 24/7 y la capacidad de adaptar cada operación a las necesidades concretas de la empresa.

La experiencia del business traveler: viajes de negocio a medida

Más allá de la logística, cada viajero de negocios tiene sus propias prioridades y manías viajeras: algunos necesitan entrenar a primera hora, otros requieren absoluta tranquilidad para preparar presentaciones, y otros valoran especialmente disponer de cocina o espacio extra para estancias largas. Atender estas diferencias marca la diferencia entre un viaje simplemente correcto y una experiencia redonda.

Algunos alojamientos, como los complejos de apartamentos y aparthoteles con servicios, ofrecen una experiencia muy personalizada para el viajero corporativo. Se adaptan al número de desplazamientos al año, a la duración media de las estancias y a las preferencias del huésped (tipo de cama, servicios, ubicación cercana a la oficina o al cliente, etc.), y suelen manejar tarifas corporativas más competitivas.

Este enfoque a medida permite cuidar cada detalle del viaje, desde la flexibilidad en el check-in y el check-out hasta la disponibilidad de espacios de trabajo, Wi‑Fi de alta velocidad, zonas para videollamadas o salas de reuniones. Para el profesional que encadena varios desplazamientos al mes, estos matices se notan mucho en energía, descanso y rendimiento.

Muchas de estas empresas de alojamiento corporativo facilitan un canal directo de comunicación (formularios específicos o correos como corporate@… orientados a empresas) para negociar tarifas especiales, políticas de cancelación flexibles y servicios añadidos. Esta relación directa simplifica la organización interna y ayuda a estandarizar la experiencia para todos los empleados que viajan.

Elegir un socio de alojamiento adecuado significa, en la práctica, reducir incidencias y ganar previsibilidad en cada desplazamiento de negocio: siempre las mismas zonas, servicios conocidos, procedimientos claros y un punto de contacto para resolver cualquier problema sin tener que improvisar cada vez que se viaja.

Cómo organizar un viaje de negocio paso a paso

Organizar bien un desplazamiento corporativo implica ir mucho más allá de comprar un billete y reservar un hotel. Es un proceso con varias capas: definición de objetivos, selección de destino y medios de transporte, control del presupuesto, gestión del riesgo, bienestar del viajero y cumplimiento de las políticas internas y requisitos legales.

El primer paso lógico es definir con claridad las preferencias y necesidades. Conviene hacer un pequeño borrador donde se anoten número de participantes, objetivo del viaje (reuniones comerciales, formación, integración de equipo, asistencia a feria…), posibles destinos, duración prevista, tipos de alojamiento deseados y condicionantes personales (dietas especiales, movilidad reducida, horarios de conciliación, etc.).

Una vez dibujado ese boceto, llega el momento de asegurar el trío básico: destino, alojamiento y transporte. Estos tres pilares condicionan todo lo demás. Para viajes de equipo, puede ser buena idea preseleccionar varios destinos viables y someterlos a votación interna; así se fomenta la implicación y se genera expectación positiva antes de salir.

Con el destino ya decidido, hay que revisar en detalle los requisitos de viaje: documentación necesaria (DNI, pasaporte, visados), vacunas obligatorias o recomendadas, seguros exigidos, adaptadores de enchufe, moneda local, normas aduaneras y posibles restricciones de entrada. También es clave tomar nota de aspectos culturales: horarios de comidas, costumbres sociales, códigos de vestimenta y puntualidad habituales.

El siguiente paso es convertir toda esa información en un listado ordenado de tareas por temáticas: reservas de transporte, hoteles y salas de reuniones; preparación de materiales (presentaciones, catálogos, muestras); documentación administrativa; planificación de actividades internas; comunicación con los asistentes; y diseño de protocolos para emergencias. Cuanto más desglosado esté, más fácil será que nada se quede en el tintero.

Diseño del itinerario y actividades en destino

Una organización efectiva exige un buen itinerario de viaje de negocio, claro y realista. Este documento debe incluir las reuniones programadas con sus horarios exactos, direcciones completas, contactos principales y tiempos de desplazamiento estimados entre puntos, evitando agendas imposibles que generen estrés continuo.

El alojamiento debe escogerse con cabeza: hoteles o apartamentos bien situados, próximos a las oficinas o lugares donde se celebren las reuniones, y que cuenten con servicios clave para el viajero corporativo: Wi‑Fi rápida y estable, salas de conferencias o espacios tranquilos para videollamadas, posibilidad de imprimir documentos y recepción 24 horas para gestionar llegadas tardías.

En cuanto al transporte, hay que planificar tanto los vuelos o trenes como los traslados locales. Eso incluye taxis, vehículos con chófer, alquiler de coche o transporte público, según el destino y el estilo de viaje. Conviene prever alternativas por si hay retrasos o cancelaciones, así como revisar la política interna sobre qué medios de transporte son aceptables y en qué condiciones.

Otro punto crucial es la gestión de la documentación de viaje. Además de pasaportes y visados, hay que verificar tarjetas de embarque, reservas de hotel, cartas de invitación si son necesarias y cualquier credencial para acceder a ferias o eventos. Digitalizar copias y guardarlas en la nube añade una capa extra de seguridad.

Por último, dentro del itinerario es recomendable bloquear tiempos de descanso y margen para la vida personal. Aunque el objetivo sea profesional, las personas necesitan momentos para desconectar, dar un paseo, hacer algo de turismo o simplemente dormir sin despertador. Este equilibrio ayuda a que el viaje sea más llevadero y la productividad no se resienta.

Presupuesto, control de gastos y seguridad

Desde el punto de vista de la empresa, un viaje de negocio siempre es una inversión que debe planificarse con un presupuesto detallado. Hay que tener en cuenta vuelos o trenes, alojamiento, dietas, transporte local, tasas, entradas a eventos, seguros, posibles cambios de última hora y un pequeño colchón para imprevistos.

La gestión de ese presupuesto se ha simplificado mucho gracias a herramientas digitales de control de gastos como Payhawk y soluciones similares. Estas plataformas permiten asignar tarjetas corporativas a los empleados, definir límites, capturar tickets con una simple foto, clasificar gastos automáticamente y generar informes listos para contabilidad, todo en la nube.

Durante el viaje, es importante que el viajero tenga claro qué entra y qué no entra en la política de gastos de la empresa: límites diarios de dietas, tipos de alojamiento permitidos, clases de transporte aceptadas, gastos de representación, invitaciones a clientes, etc. Resolver las dudas con finanzas o recursos humanos antes de salir evita conflictos a la vuelta.

También hay un componente de seguridad personal y de la información. Antes de viajar conviene revisar la situación del destino en términos de seguridad, sanidad y estabilidad política, así como tomar precauciones con documentos sensibles y dispositivos electrónicos: contraseñas robustas, copias de seguridad, uso prudente de redes Wi‑Fi públicas y cifrado cuando sea necesario.

Una buena práctica es que, a la vuelta, el viajero revise y valide todos sus gastos, comprobando que están correctamente categorizados y asociados al viaje correspondiente. Este cierre ordenado facilita la conciliación de cuentas y ayuda a medir el retorno de la inversión de cada desplazamiento.

Seguro de viaje y gestión de imprevistos

Aunque lo ideal es que todo salga perfecto, los contratiempos forman parte del día a día de los viajes corporativos: retrasos, cancelaciones, pérdida de equipaje, problemas médicos o incidencias legales. Contar con un seguro de viaje adecuado marca una enorme diferencia cuando algo se tuerce.

Un seguro bien elegido puede cubrir cambios o anulaciones de viaje, tanto totales como parciales, permitiendo recuperar parte de los costes si hay que modificar fechas o rutas por causas justificadas. Esto es especialmente importante cuando se viaja a eventos con fechas cerradas o cuando se depende de terceros.

Otra cobertura imprescindible es la protección frente a pérdida, retraso o robo de equipaje. Aunque cada vez se viaja más ligero, muchos profesionales transportan material de trabajo, muestrarios o dispositivos caros que conviene asegurar. Disponer de un proceso claro para reclamar y obtener asistencia reduce el impacto de estas incidencias.

En destinos lejanos o con sistemas sanitarios complejos, el seguro debe contemplar asistencia médica integral y, si fuera necesario, repatriación. Un problema de salud en mitad de un viaje de trabajo no solo tiene consecuencias personales, también organizativas, por lo que disponer de un número único al que llamar simplifica la gestión en momentos de tensión.

Por último, muchos seguros de viaje de negocio incorporan servicios de asistencia jurídica básica ante conflictos en destino. Sin llegar a situaciones graves, pueden ayudar a resolver disputas menores, interpretaciones de contratos o problemas de responsabilidad que afecten al viajero o a la empresa.

Herramientas digitales y comunicación durante el viaje

Las apps móviles se han vuelto aliadas imprescindibles para gestionar con agilidad un viaje de negocios. Gestores de itinerarios, herramientas para centralizar reservas, tarjetas de embarque digitales y recordatorios de puertas de embarque o cambios de horario reducen el riesgo de despistes.

Aplicaciones de mapas offline, traductores y plataformas de transporte local facilitan mucho la movilidad en destino, especialmente en ciudades desconocidas o países donde el idioma es una barrera. Tener estas herramientas preparadas antes de salir ahorra nervios y tiempo perdido una vez sobre el terreno.

En paralelo, es fundamental mantener una comunicación fluida con la oficina y con el resto del equipo que viaja. Compartir el itinerario con compañeros o familiares, indicar puntos de contacto de emergencia y usar canales corporativos claros para reportar incidencias ayuda a actuar con rapidez si surge un problema.

Plataformas especializadas de gestión de viajes corporativos, como las que ofrecen grandes agencias y TMCs (Travel Management Companies), centralizan toda la información de reservas, permiten gestionar cambios, ofrecen soporte 24/7 y facilitan informes posteriores sobre gasto, destinos frecuentes y patrones de viaje.

Estas soluciones digitales no solo benefician a la empresa, también al viajero: ordenan la información, reducen la sensación de carga mental y hacen que cualquier documento (billetes, comprobantes, reservas) esté siempre a mano en el móvil, incluso sin cobertura continua.

Bienestar, productividad y equipaje en los viajes de negocio

Un viaje corporativo bien gestionado no puede olvidar el factor humano: el rendimiento depende en gran medida del bienestar del viajero. Dormir poco, comer mal y encadenar reuniones sin descanso acaba pasando factura, tanto en la salud como en la calidad de las decisiones que se toman.

Para cuidar la salud en ruta, conviene priorizar el descanso y la hidratación, intentar respetar horarios de sueño razonables y elegir comidas ligeras que no pesen demasiado en jornadas intensas. Incluir algo de actividad física, aunque solo sea una caminata rápida o unos estiramientos en el hotel, ayuda a despejar la mente.

Desde el punto de vista de la productividad, es muy útil aprovechar los tiempos muertos de forma inteligente: silencios en aeropuertos, trayectos en tren o ratos de espera pueden servir para revisar correos, preparar reuniones, repasar presentaciones o, si hace falta, desconectar un rato para recuperar energía.

El equipaje también juega un papel importante. Viajar con maletas ligeras y funcionales simplifica muchísimo la experiencia. Apostar por ropa versátil que combine entre sí, respetar las normas de la aerolínea y llevar un equipaje de mano bien organizado permite evitar colas en la recogida de maletas y reduce el riesgo de pérdidas.

No hay que olvidar incluir en el equipaje de trabajo los dispositivos tecnológicos esenciales y sus cargadores: portátil, tablet, teléfono corporativo, power bank, adaptadores de enchufe y, en muchos casos, auriculares con cancelación de ruido para poder concentrarse en ambientes ruidosos. Hacer una lista previa minimiza despistes de última hora.

Documentación, información útil y apoyo de agencias especializadas

Cuando varias personas viajan a la vez, es fácil que alguien extravíe una reserva, billete o confirmación. Para evitarlo, es buena idea crear una carpeta digital por viajero, en una plataforma corporativa o en la nube, donde se almacenen todos los documentos clave del desplazamiento.

Además del itinerario general, se puede preparar un documento de consejos específicos sobre el destino: recordatorios básicos (repelente de mosquitos, crema solar), horarios habituales de comidas, costumbres locales, sistema de propinas, códigos de vestimenta recomendados, importancia de la puntualidad y cualquier otra peculiaridad cultural que facilite la interacción.

Contar con este dossier actualizado evita que cada empleado tenga que bucear por blogs o noticias de viaje de fiabilidad dudosa. Centralizar la información garantiza coherencia y reduce el riesgo de errores por datos desfasados o incompletos.

Para empresas con mucho volumen de desplazamientos, suele ser muy rentable apoyarse en agencias de viajes de negocio o TMCs especialistas. Estos colaboradores manejan redes de contactos orientadas específicamente al segmento corporativo, con acuerdos en aerolíneas, hoteles, proveedores de transporte y organizadores de eventos.

Una agencia especializada puede ofrecer programas de viaje diseñados para empresas, políticas flexibles adaptadas al perfil de los viajeros, circuitos de ocio corporativo, opciones para viajes de incentivos y soporte 24/7 ante cualquier incidencia. En comparación, una agencia generalista suele disponer de menos opciones de nicho para este tipo de desplazamientos.

Cuando se combinan una buena planificación, herramientas digitales adecuadas, proveedores especializados y un cuidado real por el bienestar del viajero, los viajes de negocio dejan de ser un mal necesario para convertirse en una potente palanca de crecimiento y relación. Elegir bien destino, transporte, alojamiento, presupuesto, seguros y soporte profesional permite que cada desplazamiento sume valor al negocio, mientras que empleados y directivos viajan con la tranquilidad de saber que todo está bajo control.

Dónde comer durante Paris Fashion Week: guía foodie definitiva

dónde comer durante paris fashion week

restaurantes en Paris Fashion Week

Cuando llega la Semana de la Moda de París, la ciudad se transforma en una pasarela a cielo abierto: desfiles encadenados, presentaciones secretas, fiestas maratonianas y un ajetreo constante entre taxis, backstage y front rows. En medio de ese caos delicioso, saber dónde sentarte a comer, tomar un cóctel o simplemente descansar los pies se convierte casi en una cuestión de supervivencia estilosa.

En esta guía encontrarás una selección muy completa de restaurantes, bistrós, cafés, bares de vinos y direcciones de moda donde ver y dejarte ver durante Paris Fashion Week. Desde mesas míticas frecuentadas por diseñadores y modelos hasta nuevos hotspots escondidos tras concept stores, pasando por brasseries históricas, neo-taquerías, templos del caviar o barras de helado y vino natural, aquí tienes todo lo que necesitas para vivir la ciudad como lo hace la industria.

Clásicos fashion donde ver y ser visto

Hay lugares que, más que restaurantes, son instituciones del universo moda, escenarios habituales de editoriales, campañas y reuniones improvisadas entre insiders; si te apetece sentirte parte del “circo” de Fashion Week, éstos son paradas obligatorias.

Café de Flore

En pleno Saint-Germain-des-Prés, Café de Flore es uno de esos sitios que no necesitan presentación: sus mesas han servido de decorado a campañas de Chanel, Saint Laurent, Longchamp o Louis Vuitton y se han convertido en un punto de encuentro natural para editores, modelos, fotógrafos y diseñadores. Durante los días de desfiles, su terraza es casi una extensión del front row.

Entre un show y otro, muchos equipos hacen aquí una parada estratégica para tomar un café, compartir una ensalada o un croque-monsieur y revisar el calendario del día. No es el lugar más económico de París, pero sí uno de los más icónicos, y su atmósfera de brasserie histórica lo compensa con creces.

Hotel Costes

El Hotel Costes es, desde hace años, uno de los refugios favoritos de modelos, actores, creativos y fauna hipster internacional. Soñado y decorado por Jacques García, mezcla lujo decadente, penumbra calculada y una banda sonora reconocible al instante, creando el ambiente perfecto para reuniones discretas o cenas largas después de un desfile importante.

Su bar es famoso por servir uno de los mojitos más aclamados de París, según guías especializadas como Figaroscope; no es raro cruzarse aquí con equipos de campañas, fotógrafos o estilistas cerrando el día con un cóctel en mano.

Dirección: 239-241 rue Saint-Honoré, 75001 Paris.

The Hoxton Paris

Tras sus aperturas en Londres, Ámsterdam y Nueva York (Williamsburg), The Hoxton desembarcó en París ocupando el Hôtel Rivié, un edificio del siglo XVIII diseñado por Nicolas d’Orsay para Etienne Rivié, consejero de Luis XV. La rehabilitación fue larga, pero el resultado es un hotel vibrante en pleno Sentier, con patios interiores llenos de vida y zonas comunes siempre animadas durante Fashion Week.

Además de su restaurante y su oferta de coctelería, el hotel ha sumado un bar de vinos en el patio interior, llamado Planche, donde se sirven vinos, cervezas y sidras orgánicas acompañadas de tablas de quesos y embutidos; perfecto para recargar pilas entre un desfile y una presentación.

Dirección: 30-32 Rue du Sentier, 75002 Paris.

Bistrós y restaurantes imprescindibles durante Paris Fashion Week

Además de los templos clásicos, París está repleta de bistrós contemporáneos y restaurantes de autor que se han convertido en meeting points habituales para la industria. Aquí se cierran acuerdos, se celebran fichajes y se comentan colecciones con una copa de vino natural delante.

Ferdi

Ubicado en el distrito 1, Ferdi es un pequeño bistró que se ha ganado una clientela fiel de celebrities, it girls y artistas. El local está decorado con cuadros, recuerdos, juguetes y objetos personales del hijo de los propietarios, Ferdinand, lo que le da un aire entrañable y ecléctico.

Su carta parte de la cocina francesa, pero incorpora guiños griegos, venezolanos y españoles, con tapas como jamón serrano, cecina de León, lomo o sobrasada de Mallorca sobre pan ciabatta. Entre sus platos más codiciados destacan las hamburguesas, los churros con chocolate y el famoso “mac & cheese”, todo ello habitual en las mesas de figuras como Kim Kardashian.

Dirección: 32 Rue du Mont Thabor, 75001 Paris.

Carboni’s

Carboni’s es la evolución italiana del restaurante Carbón, instalada en el mismo espacio y con el mismo equipo, pero con un enfoque plenamente transalpino. La carta se centra en platos potentes y golosos, con una enorme chuleta de ternera y una carbonara cremosa como grandes hits.

Después de cenar, la jugada perfecta es bajar al Sotto Voce, el bar del sótano, donde se alarga la noche con cócteles bien ejecutados y un ambiente distendido que atrae a mucha gente de la industria.

Dirección: 45 Rue de Poitou, 75003 Paris.

Chez Janou

Chez Janou es uno de los bistrós provenzales más queridos de París, con una atmósfera desenfadada y cálida. Aquí se celebra la cocina del sur de Francia con platos contundentes y sabrosos: mejillones gratinados, ensalada de espinacas con queso de cabra, magret de pato o lubina al pesto, entre otros.

Uno de sus mayores reclamos es su impresionante selección de pastís, con más de 80 referencias para descubrir este licor anisado típico de la Provenza; ideal para un aperitivo largo después de un desfile de mañana.

Dirección: 2 Rue Roger Verlomme, 75003 Paris.

Laurent

En el corazón de la capital, Laurent es uno de los restaurantes más emblemáticos para quienes buscan alta cocina clásica con un giro contemporáneo. Bajo la batuta del chef Mathieu Pacaud, la carta propone platos como el brioche de muselina coronado con caviar dorado, la ensalada de langosta azul o un original tartar de tres carnes (Charolais, Wagyu y Angus de Castilla).

Su ubicación y su ambiente refinado lo convierten en un escenario frecuente para comidas de negocio, celebraciones discretas o almuerzos entre desfiles cuando el calendario está cargado entre los Campos Elíseos y las Tullerías.

Dirección: 41 Av. Gabriel, 75008 Paris.

Parcelles

En una calle tranquila de Le Marais se encuentra Parcelles, un bistró abierto en 1936 que mantiene su encanto de época, pero con una cocina estacional muy actual. Es un lugar muy apreciado por sumilleres y amantes del vino, ya que su bodega combina referencias del sur de Francia con etiquetas italianas y españolas.

En la mesa puedes encontrarte con buñuelos de calabacín, jarretes de cerdo prensados o un tiramisú con notas intensas de avellana, platos ideales para una cena relajada en pleno Marais cuando aprieta el ritmo de los desfiles.

Dirección: 13 Rue Chapon, 75003 Paris.

Café Charlot

Café Charlot es una antigua panadería transformada en bistró clásico de barrio, justo frente al mercado de Enfants Rouges. Es uno de los spots favoritos para brunchs y cenas informales durante Fashion Week, cuando el Marais se llena de equipos creativos.

En la carta mandan los platos típicos de brasserie: bistec con huevo (“au cheval”), steak tartar, hamburguesas, ensaladas variadas y una pequeña selección de vinos bien escogidos. Su terraza es perfecta para observar el ir y venir de estilistas y compradores.

Dirección: 38 Rue de Bretagne, 75003 Paris.

Hotspots creativos y concept stores con cocina de autor

La escena gastronómica parisina se ha mezclado con la moda y el diseño hasta el punto de que muchos de los lugares más interesantes son espacios híbridos: concept stores con restaurante, hubs culturales donde se organizan exposiciones y DJ sets o cafés ligados directamente a casas de lujo.

Halo Paris

Escondido al fondo de una concept store de moda y diseño emergente, Halo funciona como un auténtico hub creativo: tienda, sala de exposiciones, cocktail bar y mesa de chef conviven en un mismo espacio. El cocinero Victor Blanchet firma una cocina ligera, colorida y muy mediterránea, con influencias de la cultura vasca.

En su menú aparecen platos como tataki de lubina flameado con pastis, mousseline de remolacha y limón confitado, perfectos para quienes buscan algo refinado pero desenfadado, a un paso de muchas sedes de desfile.

Dirección: 12 Rue Saint-Sauveur, 75002 Paris.

Café du 19M (Manufacture de Mode Chanel)

Dentro de la Galerie du 19M, epicentro de los métiers d’art de Chanel, se encuentra el Café du 19M, una dirección gastronómica muy ligada al universo de la maison. Aquí, bajo la dirección de la chef Laurine Marty, se propone una cocina creativa, colorista y muy comprometida con el producto de temporada.

Es un lugar ideal para quienes desean empaparse del espíritu de la moda desde otro ángulo, rodeados de artesanía textil y diseño, mientras disfrutan de platos equilibrados entre desfile y desfile.

LV Dream – Café “Maxime Frédéric en Louis Vuitton”

En el espacio expositivo LV Dream, dedicado a repasar las creaciones más icónicas e innovadoras de Louis Vuitton, se encuentra el café de Maxime Frédéric, uno de los pasteleros estrella del momento. Este enclave ha incorporado también una oferta salada decorada con el monograma de la maison, convirtiendo cada plato en un guiño al universo LV.

La experiencia se completa con una chocolatería y boutique, perfecta para quienes buscan un alto contenido instagramable y dulce entre citas de agenda.

Le Café Lacoste

A un paso de los Campos Elíseos se prepara la apertura del Café Lacoste, un coffee shop de aire claramente “tennis chic”. Su propuesta combina decoración inspirada en las pistas y una carta disponible todo el día, ideal tanto para un desayuno temprano como para un break de media tarde entre shows en el Triángulo de Oro.

Restaurantes y cafés de marca

La capital francesa está salpicada de direcciones gastronómicas ligadas a firmas de lujo: desde el restaurante Monsieur Dior y el Jardín by Yannick Alléno en el 30 Montaigne, donde la hora del té se eleva a ritual de alta costura, hasta el recién anunciado Sushi Park en la boutique Rive Droite de Saint Laurent, con experiencia omakase de alto nivel diseñada por el chef Peter Park.

Otras casas apuestan por conceptos híbridos, como el café Maxime Frédéric en LV Dream o direcciones creativas como el ya mencionado Café du 19M de Chanel, que convierten la pausa gastronómica en una extensión del storytelling de la marca.

Bares de vinos, helado con vino y coctelería con alma fashion

Tras un día encadenando desfiles, presentaciones y fittings, lo que apetece es sentarse a tomar una copa en un entorno con personalidad. París está llena de bares de vinos naturales, coctelerías creativas y conceptos híbridos que se han hecho un hueco en la agenda de la industria.

Folderol

Folderol ha conseguido lo que parecía imposible: unir helado artesano y vino natural en un mismo espacio y convertirlo en uno de los locales más deseados del momento. Bajo la apariencia de “ice cream shop & wine bar”, sirve helados caseros en antiguas copas de metal, junto a una carta siempre cambiante de vinos de pequeños productores.

Sentarse en la acera con una copa en la mano y un helado en la otra es casi un ritual entre “bon vivants”; no es raro ver por aquí a Dua Lipa, Jacquemus y otros creativos charlando como en una fiesta de barrio informal pero muy bien vestida.

Dirección: 10 Rue Du Grand Prieuré, 75011 Paris.

Café Müller

Café Müller, en el 10º arrondissement, es mucho más que una tienda de vinos: es un auténtico santuario dedicado al vino natural, orgánico y biodinámico. Al menos un 30% de su carta está formada por vinos naturales elaborados con mínima intervención, a los que se suman etiquetas ecológicas y biodinámicas cuidadosamente seleccionadas.

Cada botella es una declaración de intenciones, y su filosofía se basa en respetar el terroir y evitar artificios, lo que lo convierte en parada fija para sumilleres, chefs y amantes del vino que visitan París durante la Semana de la Moda.

Dirección: 10 Rue des Petites Écuries, 75010 Paris.

Bar Principal

Tras el éxito del restaurante Brutos, Lucas Baur de Campos y Ninon Lecomte abrieron Bar Principal, un homenaje al “boteco” brasileño. Aquí el concepto de snack se lleva muy lejos, con dados de tapioca perfectamente crujientes, un explosivo “not smash burger” y otras pequeñas maravillas ideales para compartir.

La carta de bebidas se apoya en cócteles bien ejecutados y una interesante selección de vinos naturales, creando un ambiente perfecto para alargar la noche después de un show importante, rodeado de gente del sector.

Dirección: 5 Rue du Général Renault, 75011 Paris.

La Puerta del Vino – The Wine Gate (Galeries Lafayette)

Debajo de la cúpula de cristal de las Galeries Lafayette se esconde The Wine Gate, un híbrido de bar de vinos y bodega-restaurante que ofrece más de 100 grands crus de todo el mundo. Cada copa se acompaña de un código QR con información detallada del vino, una idea perfecta para quienes quieren aprender mientras degustan.

La cocina, a cargo del chef Tom Vickers, se centra en platos modernos pensados para realzar cada vino, en un entorno elegante pero relajado que resulta ideal entre compras, presentaciones y desfiles en los alrededores de la Ópera y los grandes almacenes.

Bares y rooftops icónicos

Si buscas vistas espectaculares, el abanico es amplio: desde el Café de l’Homme, con una terraza que se abre frente a la Torre Eiffel, hasta L’Oiseau Blanc en The Peninsula, con una panorámica de 360º sobre los monumentos de la ciudad. En la misma línea, Le Tout-Paris en el hotel Cheval Blanc se ha ganado su estrella Michelin con una cocina francesa contemporánea y una terraza que domina el Sena.

Para planes más nocturnos, Bonnie, en las plantas altas del hotel SO/Paris, funciona como restaurante, bar y club con vistas al río y al Marais, mientras que Victoria Paris combina restaurante festivo y DJ sets a los pies del Arco del Triunfo, en una mansión privada con una de las ubicaciones más espectaculares de la ciudad.

Cocinas del mundo para una Fashion Week sin fronteras

París no vive solo de bistrós y brasseries; durante la Semana de la Moda es habitual saltar de una gastronomía a otra, con propuestas que van de Israel a México, pasando por Japón, la costa californiana o la fusión ítalo-japonesa flotando sobre el Sena.

Miznon

En pleno Marais, Miznon trajo la energía de las calles de Tel Aviv a un local que reinterpreta la comida callejera israelí con producto francés de altísima calidad. Bajo la dirección del chef Eyal Shani, la pita y las verduras son las grandes protagonistas, en recetas llenas de sabor y textura.

Es el sitio perfecto para un almuerzo rápido pero memorable entre presentaciones, con un ambiente distendido y una clientela muy mezclada entre vecinos del barrio, creativos y visitantes internacionales.

Dirección: 22 Rue des Écouffes, 75004 Paris.

Furia

Para amantes de la cocina mexicana contemporánea y los vinos naturales, la dirección clave es Furia, una neo-taquería-cave-à-manger en Saint-Ambroise. Sus creadores, Julio Guerrero (ex Cicatriz, Ciudad de México) y Oliver Lomeli (Chambre Noire), proponen una carta en constante cambio donde el vegetal ocupa el centro del escenario.

Aquí puedes probar un taco al pastor reinterpretado con shiitakes en lugar de carne, o uno cargado de verduras salteadas (calabaza, pimientos), maíz y un aioli picante que engancha. Para quienes no renuncian a proteína animal, hay pulled pork y combinaciones inesperadas como atún con guacamole y patatas fritas estilo shoestring.

Dirección: 2 Rue Lacharrière, 75011 Paris.

RORI

Si tu debilidad son las pizzas, RORI se convertirá en un fijo. Situado en el corazón del 11º distrito, toma inspiración de los hotspots neoyorquinos más codiciados, adaptándolos al gusto parisino. En la mesa se cruzan pizzas modernas con ingredientes de tendencia, combinadas con cócteles como el Negroni o vinos naturales con el toque “cool” del momento.

Es una opción fantástica para cenas tardías y grupos de amigos que quieran algo informal pero con mucho ambiente, típico de los días fuertes de Fashion Week.

Dirección: 96 Rue Jean-Pierre Timbaud, 75011 Paris.

UNI, Ojii, Benihana y más japoneses de culto

En el Triángulo de Oro se prepara UNI Paris, un restaurante japonés de aire muy sofisticado de la mano del chef Akmal Anuar, pensado para una clientela exigente que busca productos de primera y ejecuciones impecables. En un registro más íntimo, Ojii propone una experiencia casi silenciosa, como un puente directo entre Tokio y París, con una cocina japonesa depurada y muy técnica.

A medio camino entre espectáculo y gastronomía se sitúa Benihana, el mítico concepto de teppanyaki favorito de muchas estrellas norteamericanas, ahora también en París, donde los chefs cocinan frente al cliente en una puesta en escena muy teatral.

Moon Fusion y Riviera Fuga

La fusión también tiene mucho que decir: el equipo de Mugung ha lanzado Moon Fusion, donde la cocina mezcla influencias italianas y japonesas en platos pensados para sorprender. Algo parecido sucede en Riviera Fuga, un restaurante flotante sobre el Sena que combina sabores de la costa italiana con guiños nipones en un entorno espectacular, perfecto para cenas de impacto durante la Semana de la Moda.

Cali Sisters y Cali Uptown

Si lo tuyo es la vibra californiana, tus direcciones son Cali Sisters, en el distrito 2, y Cali Uptown, en el 10. Ambos espacios recrean un universo muy “West Coast”, con interiores luminosos, muchas plantas y una cocina californiana fresca, saludable pero sin dogmatismos, que funciona ininterrumpidamente durante el día.

Entre bowls, ensaladas, tacos, platos con toques asiáticos y coctelería desenfadada, se han convertido en refugio de creativos y equipos internacionales que buscan un respiro soleado en pleno París.

Bistronomía, marisco y cocina vegetal con estilo

Entre los planes de almuerzo rápido y las cenas de gala, hay toda una franja de restaurantes que apuestan por la bistronomía, el producto y las cartas cortas, muy en la línea de lo que suele buscar la industria cuando viaja.

Le Dauphin

Le Dauphin es un pequeño templo del diseño y la cocina fresca en el 11º distrito. Cada detalle está cuidado al milímetro: interiorismo minimalista, vajilla, emplatados muy estéticos y una carta que cambia con frecuencia para adaptarse al mercado.

Es perfecto tanto para un picoteo ligero en barra acompañado de un buen vino, como para una comida más pausada con platos para compartir; no extraña que sea parada habitual de chefs, periodistas gastronómicos y gente de moda.

Dirección: 131 Avenue Parmentier, 75011 Paris.

Vivant 2 y Le Collier de la Reine

El equipo de Savoir Vivre firma varias direcciones fetiche para los días de desfiles. Vivant 2 es un auténtico santuario para quienes buscan una cocina centrada en el vegetal, los moles y el terroir francés, a través de la mirada del chef Rob Mendoza. Su pan de patata casero con tahini y acelga suiza se ha convertido en un manifiesto gastronómico.

Muy cerca, Le Collier de la Reine apuesta por los mariscos y platos de brasserie refinados, con creaciones como el “Prince”: una rebanada de brioche coronada con medallones de tuétano y espinacas sobre una base de mantequilla roja. Dos direcciones con alma de culto para insiders.

Direcciones: Vivant 2 – 43 Rue des Petites Écuries, 75010; Le Collier de la Reine – 39 Rue des Petites Écuries, 75010.

Clamato

Heredero del universo de Septime, Clamato se inspira en las ostrerías de la Costa Este de Estados Unidos. Su nombre hace referencia a un cóctel muy popular en Quebec, una especie de Bloody Mary con jugo de almeja que puedes probar aquí mismo. La carta es breve, muy centrada en pescado, marisco y vegetales con influencias internacionales y un tratamiento impecable del producto.

El interiorismo está muy trabajado, con una estética cálida y contemporánea; eso sí, hay un detalle importante: no aceptan reservas, así que conviene ir temprano o tener paciencia, sobre todo en días fuertes de Fashion Week.

Dirección: 80 Rue de Charonne, 75011 Paris.

Recoin

El restaurador serial Florent Ciccoli está detrás de Recoin, un bistró que recuerda al exitoso Café du Coin, pero con el toque creativo del chef finlandés Marlo Snellman. Por la noche, el espacio se convierte en un bar de pequeños platos para compartir, entre los que destacan los blinis con nata cruda y trucha, el pollo popcorn con mayonesa picante o los buñuelos de maíz.

Es una elección estupenda para cenas informales con amigos del sector, regadas con buenos vinos y un ambiente animado sin sentirse demasiado “postureo”.

Dirección: 60 Rue Saint-Sabin, 75011 Paris.

Direcciones para brunch, sándwiches y pausas rápidas con estilo

Entre desfiles a primera hora, fittings improvisados y visitas a showrooms, muchas veces lo que necesitas es un brunch potente o un sándwich bien hecho que te permita seguir a buen ritmo sin sacrificar sabor ni estética.

Paperboy

En Rue Amelot se levanta Paperboy, un hotspot muy ligado al universo streetwear. El local ha colaborado con marcas como New Balance o Beams y su interiorismo refleja un gusto claro por la estética urbana y cuidada, lo que lo ha convertido en punto de encuentro de la comunidad hypebeast.

Su carta se especializa en sándwiches frescos y caseros, acompañados de bebidas refrescantes, perfectos para quienes quieren algo rápido pero con “attitude” entre un desfile y otro.

Dirección: 137 Rue Amelot, 75011 Paris.

Bonne Heure Paris

En Pigalle, Bonne Heure condensa el espíritu del barrio: gran terraza en esquina, interior cálido y una cocina sorprendente pero accesible. Abre desde primera hora hasta la madrugada, adaptándose a cada momento con cafés, almuerzos ligeros, cenas relajadas y cócteles nocturnos.

Entre las recomendaciones destacan la crème de espárragos con guisantes y tomates confitados, la burrata con tomates, la trucha gravlax con chantilly de limón y hierbas crujientes o la Burger Bonne Heure con comté curado y patatas fritas caseras. Su brunch de fin de semana es una apuesta segura para mezclar dulce y salado sin remordimientos.

Dirección: 25 Rue de Douai, 75009 Paris.

Paper-friendly y otras mesas all day

Además de los ya citados, la ciudad ofrece otras direcciones “all day dining” ideales para encajar en agendas imposibles: desde los cafés de hoteles como Delano Café, escondido en la Maison Delano Paris con cocina franco-italiana, hasta espacios híbridos como Le Shack, que une restaurante, coctelería creativa, coworking y bienestar en una antigua imprenta.

Lujo clásico, caviar y direcciones históricas

Cuando el calendario marca grandes noches -desfiles de alta costura, galas o cenas de cierre- apetece subir el nivel y reservar en instituciones con historia, salones de época y productos excepcionales.

La Maison du Caviar

Fundada en 1956, La Maison du Caviar es un auténtico icono parisino que atrae a una clientela ecléctica de residentes y visitantes. Su decoración bebe de los años 20, con un aire sofisticado que encaja a la perfección con la carta centrada en grandes caviares y productos yodados.

Entre sus platos conviven clásicos de la cocina rusa, como el borscht, los pirojkis o el Stroganoff de ternera, con creaciones contemporáneas como la prestigiosa selección de caviar (blanco de Kadjar, beluga iraní, Imperial Osciètre…) servida sobre hielo, acompañada de vinos de alta gama o vodkas aromatizados con avellanas.

Dirección: 21 Rue Quentin Bauchart, 75008 Paris.

Ducasse Baccarat y Maxim’s renovado

En el distrito 16, la Maison Baccarat ha iniciado una nueva etapa con la apertura de Ducasse Baccarat, donde la cocina con sello Alain Ducasse se une al brillo del cristal y al arte contemporáneo en un entorno espectacular. Es una de las elecciones más lujosas para cenas de alto nivel durante Fashion Week.

Por su parte, Maxim’s, institución absoluta de la vida parisina, ha sido renovado bajo la dirección de Paris Society, que ha insuflado aire fresco sin perder el alma histórica del lugar. Una dirección perfecta para quienes valoran el peso de la historia tanto como el del plato.

La Renommée, Café Lapérouse y Baronne

Para los amantes de la gastronomía francesa en marcos impresionantes, destacan varias direcciones: La Renommée, con fachada histórica y un interior acogedor en la rue Saint-Honoré, donde la cocina francesa brilla sin estridencias; Café Lapérouse, en el Hôtel de la Marine, con un menú que rinde homenaje a los grandes exploradores y un entorno monumental; y Baronne, en el Hôtel Salomon de Rothschild, con salones del siglo XIX, jardín enorme y parrillas de alto nivel.

Buffets, banquetes y experiencias festivas

Paris Fashion Week también pide, a veces, formatos más relajados, festivos y compartidos, desde buffets ilimitados hasta restaurantes donde la música y la fiesta comparten protagonismo con el plato.

Envie Le Banquet

Envie Le Banquet propone un ambicioso buffet ilimitado ideado por el chef Éloi Spinnler, con más de 100 preparaciones distintas dispuestas en estaciones de quesos artesanos, pescados, platos calientes y postres en miniatura. Entre los imprescindibles destacan el risotto al limón, los gnocchi cacio e pepe, la blanquette de veau, el pollo asado y un surtido muy apetecible de tartaletas dulces.

El mejor consejo es guardar sitio para la mesa de quesos, el ceviche del día y algún bocado dulce para cerrar, una opción redonda para grupos grandes de la industria con poco tiempo para coordinar menús.

Dirección: 148 rue du Temple, 75003 Paris.

Restaurantes festivos: Yéyé, Paillettes, Chez Gala y compañía

Si lo que quieres es combinar cena y fiesta sin cambiar de sitio, hay varias direcciones pensadas para ello. Yéyé, en el Bois de Vincennes, propone noches inspiradas en los años 60 a 80, con guiños a Johnny Hallyday o Claude François; Paillettes ofrece cocina mediterránea al ritmo de música en directo y se vincula a los Bains du Marais (hammam, sauna y tratamientos); Chez Gala, cerca de los Campos Elíseos, mezcla platos mediterráneos para compartir con piano en vivo y DJ.

En el corazón del Palais Brongniart, Le Pompon llega con la idea de restaurante festivo de la mano de Laurent de Gourcuff, mientras que Suelo, en el Triángulo de Oro, se centrará en especialidades españolas y un bar de cócteles oculto.

Templos temáticos y direcciones con decorado de impacto

El apartado de restaurantes con escenografías llamativas también es amplio: Mistinguett, en el Casino de París, recrea un universo Années Folles; Red Katz homenajea la cocina china tradicional en un marco retro fabuloso; Onyx deslumbra con una pared de ágata de cuatro metros, y Le Shack aprovecha el carisma de una antigua imprenta para ofrecer un concepto 360º entre co-working, bienestar y cocina vegetal.

Nuevas mesas que se suman al mapa fashion

Cada temporada se incorporan nuevas direcciones a la agenda de insiders, desde restaurantes italoamericanos en barrios clásicos hasta terrazas permanentes en museos históricos; si te gusta descubrir los sitios antes de que se vuelvan imposibles de reservar, toma nota.

Kimono

Kimono es un recién llegado centrado en una interpretación contemporánea de la cocina japonesa ligera y elegante. Su carta gira en torno a yakitoris reinterpretados, tatakis delicados y nigiris creativos, como los de anguila con salsa especial de la casa cuando están disponibles.

Es una opción perfecta para cenas refinadas y equilibradas, ideal para quienes quieren comer bien sin salir rodando en plena maratón de desfiles.

Dirección: 66 rue du Cherche-Midi, 75006 Paris.

Temple & Chapon

En el corazón de Le Marais, Temple & Chapon fusiona la elegancia parisina con el espíritu de las chop houses neoyorquinas. Bajo la dirección de la chef Mélanie Serre, el menú brilla con carnes premium, mariscos y platos pensados para compartir.

Entre los imprescindibles destacan el lobster roll en brioche, las oysters Rockefeller y cortes como porterhouse o T-bone, además de postres golosos como el cheesecake. Es una mesa ideal para equipos que quieren darse un homenaje a pocas calles de muchas localizaciones de desfiles.

Dirección: 116 Rue du Temple, 75003 Paris.

Museos, jardines y terrazas permanentes

Algunas de las aperturas recientes más comentadas tienen lugar en marcos patrimoniales únicos: la terraza restaurante Joli, instalada de forma permanente en los jardines del museo Carnavalet, sustituye al efímero Fabula con una propuesta correcta aunque discutida por su relación calidad-precio; en Neuilly-sur-Seine, Casetta se convierte en refugio mediterráneo con jardín encantador junto al Bois de Boulogne.

También destacan direcciones como Victoria Paris, con vistas al Arco del Triunfo; Le Café de l’Homme, frente a la Torre Eiffel; o rooftops como Bonnie, que regalan algunas de las panorámicas más buscadas para fotos y afterparties.

Con este mapa de direcciones, desde bistrós históricos hasta buffets ilimitados, pasando por barras de vino natural, cafés de marca y restaurantes festivos, tienes a tu disposición todo un recorrido gastronómico a la altura de la Semana de la Moda de París; la ciudad se convierte en un menú infinito donde elegir, combinar y repetir, porque aquí la moda no solo se lleva puesta: también se come, se brinda y se comparte a cada esquina.

5 consejos para elegir hotel

mejor hotel

Cuando pensamos en unos días libres, la primera idea que tenemos es el de decidir a dónde nos vamos. Pero además del destino en sí, hay otra parte principal que tenemos que meditar bien: El hospedaje. ¿Quieres saber cuáles son  los mejores consejos para elegir un hotel?

No tiene que ser una tarea complicada si nos centramos en algunos puntos concretos. Porque haciéndolo de la manera correcta también nos permitirá disfrutar todavía más de nuestra estancia. Seguro que, si sigues los pasos correctos, sumará puntos a tu viaje inolvidable.

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