- Es un edificio de arquitectura racionalista situado en el barrio EUR, diseñado como homenaje al Coliseo romano.
- Su estructura destaca por sus 218 arcos y el uso de travertino, simbolizando el talento italiano a través de diversas estatuas.
- Actualmente combina la difusión cultural en su planta baja con la sede corporativa de la firma de lujo Fendi.

Si te apetece salirte un poco de las rutas touristicas habituales y dejar atrás el bullicio del centro histórico, tienes que dar un salto hasta el distrito EUR. Allí se encuentra el Palazzo della Civiltà Italiana, una construcción que deja a cualquiera boquiabierto por su imponente presencia y que es conocida popularmente como el Coliseo Cuadrado.
Este edificio no es solo una estructura bonita, sino un ejemplo fascinante de la arquitectura racionalista. Al visitarlo, notarás un contraste brutal con las ruinas clásicas de la ciudad, ofreciendo una visión mucho más geométrica y monumental que te hará ver una faceta distinta de la capital italiana.
Origen y el sueño de un nuevo imperio
La historia de este monumento está ligada a la época del fascismo. Fue concebido como la pieza central de un proyecto ambicioso para crear una zona totalmente nueva en Roma, destinada a albergar la Exposición Universal de 1942. La idea era proyectar una imagen de poder y modernidad.
No es ninguna coincidencia que se le llame Coliseo Cuadrado. Benito Mussolini quería establecer un vínculo directo entre su régimen y la gloria del Imperio Romano, por lo que el diseño fue pensado específicamente como un homenaje al Anfiteatro Flavio, adaptando esa esencia a un formato cúbico.
Para darle vida a este coloso, trabajaron tres arquitectos: Mario Romano, Ernesto La Padula y Giovanni Guerrini. Utilizaron materiales como el hormigón y el travertino, siguiendo los principios de simetría y enormidad típicos del estilo arquitectónico de aquel entonces.
Curiosidades arquitectónicas y simbolismo
Si te fijas en sus fachadas, verás que el edificio es básicamente una torre rodeada de arcos. En total, el inmueble presume de 218 arcos distribuidos en sus cuatro lados. Lo más curioso es que hay 6 filas de 9 arcos en cada cara, y se comenta que estos números fueron elegidos a dedo para coincidir con las letras de los nombres de Benito y Mussolini.
El edificio se eleva sobre una especie de meseta de travertino y hormigón, alcanzando una altura cercana a los 70 metros. Para llegar a la entrada, hay que subir una escalinata que tiene cuatro esculturas en los extremos, que actúan como guardianes de los límites del palacio.
- Simbología del talento: En la primera hilera de arcos, justo en la entrada, encontrarás estatuas bajo cada arco.
- Homenaje nacional: Cada escultura representa una disciplina, arte o ciencia, celebrando que los italianos han sido referentes mundiales en múltiples campos del saber.
De la propaganda a la alta costura
Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y la caída del régimen, el barrio del EUR quedó marcado por su origen político. Sin embargo, las autoridades romanas decidieron no demolerlo, sino darle una nueva vida transformando la zona en un núcleo administrativo y residencial muy cotizado, hoy perfectamente conectado mediante el metro.
El Palazzo della Civiltà Italiana pasó a ser un espacio dedicado a la difusión cultural, acogiendo exposiciones y muestras artísticas. Esta vocación pública se mantiene hoy en día, aunque únicamente en la planta baja del edificio, que sigue abierta al público.
Desde el año 2015, el resto del edificio ha tomado un giro muy glamuroso. La casa de moda Fendi llegó a un acuerdo con el Ayuntamiento de Roma para instalar allí su sede. Para poder disfrutar de este espacio exclusivo durante 15 años, la firma paga una cantidad anual de 2,8 millones de euros.
Visitar este rincón de Roma es un planazo, ya sea porque te guste el diseño, la historia o simplemente quieras hacerte unas fotos increíbles. Es un lugar donde la historia política, el arte y la moda se mezclan en un escenario de travertino blanco que no deja indiferente a nadie.