Cómo cuidan la calidad del aire en los hoteles

Los hoteles siempre han tenido muy en cuenta la calidad del aire que los huéspedes y empleados respiramos en sus establecimientos. Hasta no hace mucho, los problemas se derivaban de virus y bacterias que se asentaban en sus aires acondicionados y que provocaban enfermedades como la legionella. Pero ahora, con la situación de pandemia que atravesamos, sus esfuerzos se han multiplicado para prevenir contagios que evidentemente perjudican a todos.

Por todo ello, es interesante que nos detengamos a explicarte cómo cuidan la calidad del aire los hoteles para preservar la salud de su personal y huéspedes, así como qué medidas extraordinarias han implementado con motivo de la extensión del Covid-19.

La calidad del aire en los hoteles: normativa vigente y explicación científica

Hotel

El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, conocido vulgarmente como RITE, se ocupa de la calidad del aire en los hoteles en su apartado IDA2, que se refiere a los niveles óptimos que debe tener para evitar enfermedades a alojados y personal.

Esta normativa es resultado de diferentes estudios realizados por expertos. Estos han llegado a la conclusión de que una deficiente calidad del aire en los hoteles y otros espacios donde hay muchas personas puede generar distintos problemas de salud. Los más leves son molestias, fatiga o alergias, pero también cabe la posibilidad de que provoquen otros padecimientos más serios como la citada legionella.

Entre los factores que pueden empeorar la calidad del aire se encuentra la abundancia de partículas químicas en suspensión y también la existencia de otros contaminantes ambientales como humo, fibras minerales, resinas o formaldehídos. Igualmente hay elementos como la humedad, la temperatura, la velocidad a que se mueve el aire o el ruido.

Sin embargo, uno de los contaminantes más peligrosos es el dióxido de carbono, que a su vez indica una deficiente renovación del aire. Finalmente, también perjudican a este el dióxido de azufre, el monóxido de carbono, el ozono y otros agentes patógenos.

¿Cómo mejoran los hoteles la calidad del aire?

Habitación de hotel

Frente a todos estos riesgos medioambientales, los establecimientos hoteleros ponen en práctica una serie de estrategias con el objeto de mejorar el aire que respiramos huéspedes y empleados. Entre ellas, te mencionaremos las siguientes.

En primer lugar promueven una adecuada ventilación de sus estancias. Principalmente, en habitaciones, gimnasios, áreas de piscinas cubiertas, vestuarios y aseos. En el mismo sentido, procuran que la presión del aire sea la misma en todas sus dependencias para evitar corrientes que puedan mover los contaminantes.

En segundo término, realizan limpiezas generales en profundidad cuando los establecimientos están cerrados o tienen poca ocupación. Con ello, eliminan microorganismos, para lo cual también se valen de empresas especializadas.

Una tercera estrategia de los hoteles para cuidar el aire de sus instalaciones consiste en evitar la utilización de productos nocivos. Así usan mínimamente insecticidas, plaguicidas y productos de limpieza con algún componente tóxico. También procuran impedir las humedades, ya que estas provocan la aparición de moho. E incluso desechan muebles y materiales que atrapan mucho polvo como las alfombras y las moquetas.

Asimismo, en cuatro lugar, realizan un adecuado control de los aparatos de climatización. Los inspeccionan y limpian frecuentemente buscando que funcionen de manera óptima y eficaz. Previamente, han estudiado bien su ubicación impidiendo que sus tomas de aire del exterior se hallen cerca de las salidas de los garajes  o de las entradas de refrigeración. Por último, se aseguran de que la temperatura de climatización de sus estancias sea la correcta en función del espacio de cada una y de las personas que se encuentran en ella.

Aparatos que utilizan

termostato hotel

Para implementar todas estas medidas, los hoteles se valen de diferentes aparatos y máquinas que están especialmente diseñados con el objetivo de conseguir una mayor pureza del aire. Vamos a hablarte de algunos de ellos.

Deshumidificador

Uno de los más utilizados es el deshumidificador, que como su propio nombre indica, sirve para reducir la humedad relativa del aire. Además, una vez hecho esto, la mantiene constante y controlada.

Gracias a ello, conserva una temperatura del local agradable todo el año. En invierno reduce el frío puesto que unos altos niveles de humedad lo intensifican, mientras que en verano disminuye la sensación de calor ya que un ambiente seco es más fresco. Pero, sobre todo, el deshumidificador elimina todas las partículas y mohos asociados a la humedad y que pasan al aire.

Con estos aparatos, los hoteles conservan unos niveles en lo que respecta a la humedad de un cincuenta o cincuenta y cinco por ciento, que se consideran adecuados para el bienestar de las personas. Especialmente beneficiosos resultan para aquellas con patologías que se agravan en ambientes húmedos como alergias a los ácaros o a los mohos. Incluso los huéspedes con problemas en la piel ven disminuidos sus síntomas. Gracias a los deshumidificadores no tienen sequedad dérmica ni picores.

Cañones de ozono

Otro dispositivo muy usado en los hoteles para mantener una buena calidad del aire es el cañón de ozono, que resulta muy útil para eliminar distintos tipos de bacterias y de virus. No obstante, aún no se ha estudiado suficientemente su efecto sobre el Covid-19.

Básicamente, un cañón de ozono absorbe el oxígeno del aire y, mediante descargas eléctricas, lo transforma justamente en ozono. Como sucede, por ejemplo con la lejía, este tiene un poderoso efecto oxidante que hace desaparecer hongos, bacterias y virus.

No obstante, el tratamiento de un hotel con cañones o generadores de ozono debe hacerse cuando el establecimiento se encuentra cerrado. Este biocida no se puede aplicar cuando hay personas cerca, ya que se trata de una sustancia química con cierto peligro. En consecuencia, lo que hacen los hoteles es aplicar estos tratamientos cuando no tienen huéspedes y, antes de reabrir al público, ventilar convenientemente sus instalaciones.

Es probable que los cañones de ozono resulten eficaces en un futuro para eliminar también el SARS-COV-2. El problema reside actualmente en que se desconoce la dosis necesaria de ozono para depurar convenientemente este virus. Es una cuestión que se halla en estudio porque, una vez aclarada, estos dispositivos podrían ser muy útiles en la lucha contra el Covid-19.

Purificador de aire

Un tercer aparato del cual se sirven los hoteles para conservar la pureza del aire en sus instalaciones es el purificador. Funciona de manera parecida al cañón de ozono, pero es más natural, ya que no usa ningún tipo de gas.

Los purificadores toman el oxígeno del aire y lo hacen pasar por unos filtros donde quedan atrapadas las partículas nocivas. Luego, lo devuelven al medio ambiente. Son igualmente efectivos, aunque menos que los cañones de ozono. Sin embargo, también son menos peligrosos que estos pues, en definitiva, no son otra cosa que filtros.

Por otro lado, hay dos tipos de purificadores de aire: los de uso doméstico y los de utilización industrial. Generalmente, los hoteles se valen de los primeros para limpiar el aire de sus estancias colocando uno en cada habitación y en los salones. Los purificadores de aire domésticos son aptos para estancias de hasta setenta metros cuadrados. Pero, además, tienen un sistema de filtrado distinto al de los industriales.

La gran mayoría de purificadores de aire domésticos incorporan dos tipos de filtro. El primero es el de carbón activado, que se coloca antes del filtro principal para retener las partículas más grandes que, de pasar, podrían generar daños en este último.

Respecto al segundo, es el llamado filtro HEPA, que a su vez puede tener mayor o menor grado de retención de sustancias nocivas. Los hay que capturan partículas de tamaño superior a 3 micrones. Pero los mejores son los que atrapan el 99,97 % de ellas, incluso las que miden más de 0,3 micrones.

Para que te hagas una idea de la efectividad de estos últimos filtros llamados True HEPA, te diremos que, por ejemplo, el polen tiene una medida de unos 5 micrones, los ácaros de entre 1 y 5 y los gases metálicos o el humo de tabaco miden entre 0,3 y 1 micrón.

En el caso de los mejores purificadores de aire, podemos llegar a ver hasta 4 filtros para mejorar aún más estos valores y eliminar cualquier tipo de agente contaminante o alérgeno.

Ionizador de aire

Este dispositivo realiza idéntica misión que los purificadores. Sin embargo, su funcionamiento es distinto. Mediante un proceso eléctrico, generan iones negativos que, al ser expulsados al aire, atrapan las moléculas de polvo y las bacterias. Con la unión, estas se vuelven más pesadas y caen al suelo o sobre los muebles. Después, basta con pasar un trapo o un aspirador para eliminarlas. Así, dejan un aire limpio y puro.

Climatizador evaporativo

Estos aparatos son especialmente útiles para hoteles que se hallan en lugares secos y calurosos. Su función es provocar la evaporación de agua para enfriar la temperatura. Pero, al tiempo que hace esto, también purifica el aire gracias a su ionizador que elimina las partículas de polvo, polen e incluso humo.

Valores de humedad y temperatura ideales en los hoteles

higrometro hotel

Ya te hemos mencionado que los valores ideales de humedad en un establecimiento hotelero deben estar entre el 40 y el 60 % para ser correctos. Tanto si es muy alta como si es muy baja, puede originar problemas. En este último caso, te puede provocar sequedad de la piel y de la garganta e irritación en ojos y nariz.

Por el contrario, cuando los niveles de humedad son muy altos, contribuyen a la formación de moho y a la aparición de bacterias y ácaros del polvo. Por tanto, el porcentaje de humedad que los hoteles mantienen se halla entre el 40 y el 60 % tanto en las zonas comunes como, especialmente, en las habitaciones.

Para conseguirlo, se valen de los aparatos que hemos citado, como por ejemplo los humidificadores, pero también de medidas más sencillas como la correcta ventilación de las estancias.

En cuanto a las temperaturas recomendables para un alojamiento de este tipo, guardan estrecha relación con la propia humedad. La mejor forma de que esta se halle en parámetros adecuados es mantener justamente una temperatura adecuada.

Tanto para evitar sequedad en el ambiente como para que los huéspedes no sufran molestias, los establecimientos hoteleros mantienen una temperatura de entre 18 y 21 grados centígrados en invierno, mientras que en verano la horquilla va de los 23 a los 26. Uno de los principales instrumentos del que se valen para conseguirlas son los aparatos de aire acondicionado. Pero estos también pueden ser peligrosos y ello nos lleva al siguiente punto.

Cómo evitan los hoteles la aparición de bacterias y virus en el aire acondicionado

Cuando los aparatos de aire acondicionado funcionan mal, son un perfecto caldo de cultivo para la aparición de bacterias y virus. El mayor peligro en este sentido probablemente sea el de la legionella, pero hay otros. Por eso, los establecimientos hoteleros son muy cuidadosos con estos dispositivos.

Un aparato acondicionador de la temperatura que funcione bien atrapa los ácaros, las bacterias y los virus en su filtro externo. Pero, si no se realiza un adecuado mantenimiento de él, todos estos microorganismos pasan al interior del aparato donde se hallan más cómodos y empiezan a reproducirse. En tal caso, el aire acondicionado actúa igual que un ventilador y los expulsa al ambiente provocando que hagan daño a los huéspedes.

Para evitarlo, los hoteles contratan los servicios de empresas de mantenimiento de estos aparatos que los revisan cada cierto tiempo. Estas proceden a limpiar tanto los filtros como el interior del dispositivo e igualmente les aplican productos desinfectantes.

Por si ello fuera poco, los hoteles también cuentan con purificadores de aire. Los aparatos acondicionadores más modernos ya los traen incorporados, pero también los hay autónomos que se sitúan en las estancias del alojamiento para mejorar la calidad del aire que respiramos los huéspedes.

En conclusión, podemos decir que los establecimientos hoteleros son muy estrictos con la calidad del aire en sus instalaciones. Mediante todos los aparatos que te hemos citado y una estricta política de limpieza y desinfección de zonas comunes y habitaciones, nos ofrecen todas las garantías para que nuestra estancia en su establecimiento sea agradable y no perjudique nuestra salud ni, lógicamente, la de su personal.

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